Los científicos están descubriendo que los cambios en el cuerpo que conducen a las enfermedades mentales pueden comenzar mucho más temprano, antes de que cualquier síntoma aparezca.
Con un mayor entendimiento de cuándo y con qué rapidez se desarrollan áreas específicas del cerebro de los niños, estamos aprendiendo más sobre las etapas iniciales de una amplia variedad de enfermedades mentales que aparecen más adelante en la vida. Ayudando a los niños pequeños y a sus padres a superar dificultades en los primeros años de vida puede prevenir el desarrollo de trastornos. Una vez que la enfermedad mental se desarrolla, ésta se convierte en una parte normal de la conducta de su hijo y resulta más difícil de tratar. A pesar de que sabemos cómo tratar muchos trastornos (aunque aún no podemos curarlos), muchos niños que padecen enfermedades mentales no reciben tratamiento.
Entre los trastornos que afectan a los niños se pueden encontrar los trastornos de ansiedad, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del espectro autista, el trastorno bipolar, la depresión, los trastornos de la alimentación y la esquizofrenia.
¿Qué debo hacer si estoy preocupado por los síntomas mentales, conductuales o emocionales de mi hijo?
- Problemas en diferentes entornos como en la escuela, el hogar o con los compañeros.
- Cambios en el apetito o el sueño.
- Retraimiento social o conductas temerosas hacia cosas a las que su hijo normalmente no teme.
- Repetición de conductas más comunes en niños más pequeños como incontinencia urinaria en la cama, durante mucho tiempo.
- Signos de malestar, como tristeza o llanto.
- Signos de conducta autodestructiva como golpearse la cabeza o una tendencia a hacerse daño a menudo.
- Pensamientos repetitivos de muerte.
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos Institutos Nacionales de la Salud
