martes, 20 de diciembre de 2011

Adicciones sin sustancia: Las Redes sociales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cuatro personas sufre trastornos de la conducta relacionados con las adicciones sin sustancia. Entre ellas, la adicción a las redes sociales es la más preocupante. Lo que suele comenzar como una conducta ocasional aumenta de frecuencia hasta convertirse en patológica. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y Lundbeck advierten que las adicciones sin sustancias son enfermedades crónicas que indican depresión, trastornos de la personalidad o enfermedad bipolar.

La ludopatía, la adicción al trabajo, las compras compulsivas y la adicción a Internet acaparan la atención de psiquiatras y médicos de Atención Primaria (AP) ante el continuo aumento de su incidencia, aunque sólo la ludopatía está incluida en las clasificaciones internacionales DSM-IV-TR y CIE-10.

Se trata de adicciones más aceptadas socialmente que el consumo de sustancias tóxicas, pero los expertos confirman que son igual de adictivas y con similares consecuencias bio-psicológicas y sociales que acaban derivando en un abandono social, de sus obligaciones laborales, familiares e incluso de otros hobbies.

Psiquiatras y médicos de AP confirman el incremento de casos en consulta, que se sitúa entre el 10-15 por ciento de la población general. Según la Dra. Susana Gómez-Lus, medical affairs manager de Lundbeck España, afirma que “el 80 por ciento de los pacientes que acuden a AP lo hace por trastornos del ánimo y que, cada vez más, la adicción sin sustancias es uno de las factores que desencadena dichas depresiones. “Este tipo de adicción no está catalogada como enfermedad mental pero su prevalencia va en aumento y además, tiene un alto interés social”.

Asimismo, señalan que esta falta de clasificación de debe a que son novedosas y a que “los criterios diagnósticos son muy exquisitos. Pero aunque no hay sustancia, el efecto es igual. Se trata de un hábito que se repite continuamente porque se obtiene una recompensa, y esto impulsa a repetirlo”.

Por ello, consideran que la formación de los médicos es clave para el diagnóstico y tratamiento. Reclaman unidades especiales, un cambio de actitud tanto de los profesionales como de la sociedad, demasiado permisiva con estas adicciones, y más control e información por parte de los padres.

“La frontera entre lo normal y lo patológico es muy sutil, pero el tiempo que se le dedica y el impacto sobre la vida cotidiana son los principales indicadores”, explica el Dr. Javier García Campayo, psiquiatra del Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

“Trabajar más de 50 horas semanales o estar conectado 3 horas al día puede suponer un problema, añade, y acaba provocando un aislamiento progresivo y abandono de obligaciones”.

Aunque en España el nivel de adicción es todavía “normal y entra dentro de lo esperable”, el Dr. García Campayo estima que en 10 años alcanzará picos similares a los de Japón y EE.UU., “donde la gente se pasa años encerrada en casa sin salir”.

José Angel Arbesú, coordinador de Salud Mental de SEMERGEN, señala algunos rasgos de personalidad de este tipo de adictos como la impulsividad disfuncional, baja autoestima e introversión. “Los pacientes no vienen por sí mismos, no reconocen que tengan un problema. Hay cierto estigma en confesar que se es un adicto. Suele venir algún familiar alarmado por sus cambios de conducta”.

El tratamiento de la mayoría de las adicciones sin sustancia se basa en la psicoterapia, principalmente en la cognitivo-conductual. En los pacientes que presentan ansiedad, depresión o un difícil control de impulsos se puede emplear terapia farmacológica, antidepresivos -sobre todo serotoninérgicos-, ansiolíticos o antiepilépticos tipo topiramato para el mejor abordaje de la adicción.

Como explica el Dr. Arbesú, la función del médico de AP es llegar a un “acuerdo terapéutico y el tratamiento debe ser compartido por psiquiatras, psicólogos y médicos de familia, con el fin de facilitar una atención integral del paciente”.

Los pasos adecuados serían que el paciente reconozca la existencia del problema, tratar las enfermedades asociadas si existen (sobre todo depresión), reducir progresivamente el tiempo dedicado a administrarse el proceso, ofrecerle apoyo psicológico para entender y modificar las causas que han llevado a la adicción (rasgos de personalidad, sucesos vitales, presión del entorno), y en caso necesario, ayudas farmacológicas para facilitar el control de la adicción.

Las recaídas son frecuentes en este tipo de adicciones. La mayoría tienen lugar durante los tres primeros meses tras la finalización del tratamiento, siendo improbables a los dos años sin conducta adictiva. “Por eso hay que mantener la vigilancia y el tratamiento puesto que estamos hablando de un proceso adictivo crónico”, añade el Dr. Arbesú.

“La sociedad debe intervenir de forma preventiva y precoz para evitar esta tendencia ascendente a las adicciones sin sustancias que pueden esconder otras patologías. Tenemos que dar un uso adecuado a las herramientas y que el reflejo que estas tengan sea positivo”, concluye. Fuente Semergen

domingo, 18 de diciembre de 2011

La escucha Activa

ES EL ESFUERZO FÍSICO Y MENTAL DE QUERER ESCUCHAR CON ATENCIÓN LA TOTALIDAD DEL MENSAJE QUE SE EMITE, TRATANDO DE INTERPRETAR EL SIGNIFICADO CORRECTO DEL MISMO, A TRAVÉS DEL COMUNICADO VERBAL, NO VERBALY PARAVERBAL QUE REALIZA EL EMISOR E INDICANDOLE MEDIANTE LA RETROALIMENTACION LO QUE CREEMOS QUE HEMOS ENTENDIDO.

Proceso de la ECUCHA ACTIVA

1º) EL EMISOR EMITE EL MENSAJE

2º) EL RECEPTOR ESCUCHA CON:

ESFUERZO FÍSICO.

ESFUERZO MENTAL.

3º) EL RECEPTOR DEBE:

CONCENTRARSE EN EL OTRO

COMPRENDER EL MENSAJE

RESUMIR LOS PUNTOS IMPORTANTES

CONFIRMAR EL MENSAJE
4º) SI EL RECEPTOR REALIZA LOS PUNTOS 2º y 3º:

SE PRODUCE LA ESCUCHA ACTIVA Y EL MENSAJE ES FIDEDIGNO. SI EL RECEPTOR OMITE UNO DE LOS PUNTOS 2º o 3º, OYE PERO NO ESCUCHA Y EL MENSAJE ES DISTORSIONADO.
 





sábado, 17 de diciembre de 2011

Amigos del Alma

Queridos amigos, quiero compartir con vosotros una reflexión sobre un hecho que seguramente también os ha sucedido.
Me refiero a esas personas que día a día están formando parte del "decorado" de tu vida; caminan por las mismas calles que tu, coincides con ellos y les saludas brevemente, o simplemente cruzas una mirada .
Personas que aparecen de manera rutinaria y repetida por la esquina, a la misma hora : paseando un perrito,regresando del trabajo ,con una cartera,cerrando una puerta ,sentándose en un banco... Son figurantes que puntualmente y de manera precisa representan la escena cotidiana.De improviso,te das cuenta de que alguien ya no está,y es cuando comprendes que Dios puso en tu vida a esas personas para que cada escena diaria fuera perfecta.



!ADIÓS Y HASTA SIEMPRE A UN VECINO QUE TODOS LOS DÍAS RECIBÍA A SU MUJER CON UN BESO FRENTE A MI CASA !

lunes, 28 de noviembre de 2011

Charla Navidad Asociación Jubilados Ilicitanos

El próximo Maretes 29 de Noviembre a las 20.00 , se impartirá una charla  taller en la Asociación de Jubilados y pensionistas  Ilicitanos :  C/ Hospital nª5  (bajos  de edificio Hélike).
La charla tiene como título Navidades en Familia, y será impartida por la psicóloga clínica y experta en Psicogeriatría , Carmen Pomares, siguiendo con su colaboración con  la Asociación

lunes, 7 de noviembre de 2011

Acontecimientos traumáticos : Síndrome de estres postraumático

Una situación potencialmente  traumática se define como aquella situación que tiene la capacidad de amenazar la vida de la persona, tanto en su integridad física como psicológica, de distorsionar el proceso habitual de su existencia y alterar sustancialmente su biografía. Es un acontecimiento negativo que generalmente surge deforma brusca, siendo inesperado e incontrolable Puede ser de múltiples tipologías: torturas, agresiones sexuales, atentados terroristas, accidentes, catástrofes colectivas...pero son múltiples también las reacciones que tienen las distintas personas que viven este tipo de experiencias. Este es un factor primordial para no atribuir socialmente la palabra "traumático" a un suceso que si bien, frecuentemente, suele producir un intenso sufrimiento, pertenece al orden de los hechos, de lo externo al individuo, y no al orden psíquico como tal. Con este matiz semántico, prevenimos que aquellas personas que viven esta situación "esperen" o estén "condenados" a sentir el trauma que viene predeterminado, por consenso social,en la definición del suceso. El impacto psicológico por tanto, traumático o no, puede variar en función de varios factores:• Factores ambientales ( intensidad del incidente crítico, existencia de víctimas, duración del suceso, etc.) .Normalmente la existencia de victimas mortales provoca más impacto que si sólo se han producido víctimas leves.
Factores individuales (la estructura de la personalidad, la experiencia vital previa, las estrategias personales de afrontamiento, entendiendo el afrontamiento como la orquestación de habilidades tanto cognitivas como emocionales y conductuales para manejar las demandas que la nueva situación impone). La existencia de trastornos psicopatológicos previos suele hacer más difícil afrontar estas situaciones.

• Factores sociales (Apoyo social, Aprendizaje preventivo de normas de autoprotección en su comunidad, etc.).La existencia de apoyo social (familiares,amigos, etc. ) suele ayudar a afrontar mejor la situación.No todas las personas reaccionan,ni asumen una situación crítica, de la misma manera, sin embargo, se cuenta con suficiente evidencia empírica para avalar el consenso científico sobre cuales son las reacciones psicológicas más comunes ante los eventos potencialmente traumáticos:

• Reacciones emocionales de tristeza,rabia, odio, culpabilidad. La culpa y el autorreproche son experiencias comunes entre los supervivientes: culpa por algo que ocurrió, o algo que se descuidó alrededor del momento de la catástrofe.
• Reacciones cognitivas caracterizadas por una limitada capacidad de pensamiento y acción. Se produce un deterioro en la capacidad de atención, concentración y memoria, afectando a la capacidad de toma de decisiones, y a la realización de determinadas tareas. También se producen respuestas de negación, mecanismo por el que se rechazan aspectos dolorosos de la realidad externa. A veces se niega lo ocurrido porque la propia aceptación del trauma requiere un tiempo.
También pueden aparecer recuerdos y reminiscencias relacionadas con el acontecimiento traumático, sensación de estar reviviendo parte de la experiencia (imágenes, pensamientos, sueños, olores, etc.).

A veces estas reminiscencias aparecen y se imponen aunque el sujeto se esfuerce por evitarlo

• Alto nivel de ansiedad, caracterizado por reacciones fisiológicas, como aumento del ritmo cardiaco mareos), dilatación de pupilas, dilataciónde capilares de manos y piernas, sudoración de manos, inhibición salivar, micción frecuente, opresión torácica, temblores etc. Una ansiedad sostenida a lo largo del tiempo puede generar dolores psicosomáticos, alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas) y de la alimentación (vómitos,diarreas, pérdida del apetito, etc.) tensión muscular, cansancio, dolor de cabeza oespalda, trastornos menstruales, cambiosen el interés sexual, etc También la ansiedad mantenida puede aparecer como aumento de la activación ,hipervigilancia o sensación de estar hiperalerta(por ejemplo irritabilidad, respuestas exageradas de sobresalto, inquietud motora,etc.).

• Reacciones de evitación Se comienzan a evitar aspectos relacionados con la catástrofe,porque todos estos aspectos generan ansiedad y el no enfrentarse a ellos alivia alindividuo. En la mayoría de los individuos estas situaciones se van resolviendo paulatinamente dando lugar a un equilibrio; el individuo va a ir superando la situación y,además, puede haber adquirido nuevas estrategias de afrontamiento o haber fortalecido las estrategias que ya poseía. Sólo en un bajo porcentaje de individuos ,estas reacciones persisten y se agudizani interfiriendo el funcionamiento de su vida social, laboral o familiar y generando determinados trastornos psicopatológicos (Trastorno de Estrés Postraumático, Trastorno de Estrés Agudo, Depresión, etc.) susceptibles de intervención psicológica especializada.



Autoras: Elena Puertas López

Isabel Vera Navascués

Equipo de Psicología de Catástrofes

Dirección General de Protección Civil y Emergencias

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Psicología de las emergencias . Primeros auxilios psicológicos

 ¿Qué hacen los psicólogos en los lugares  afectados por una catástrofe?

Siempre que hay una catástrofe de cualquier magnitud, se suele movilizar a los psicólogos para que brinden
ayuda. Para un observador externo, sería difícil distinguir un psicólogo de los demás voluntarios que también se ofrecen para ayudar con agua o mantas.
Pero si bien los psicólogos brindan estos servicios, también ofrecen apoyo emocional crucial en el período
posterior a la catástrofe.
Dado que los psicólogos están capacitados especialmente para ayudar a las personas a sobrellevar la tensión
y las emociones fuertes, ellos pueden ayudar tanto a los sobrevivientes de las catástrofes como a quienes
brindan la ayuda inicial a entender lo común que es sentir lo que están sintiendo, ya sea enojo, tristeza o
cualquier otra emoción fuerte.Si bien los psicólogos no brindan terapia en el lugar de la catástrofe, pueden ayudar a las personas a apoyarse en su propia fortaleza interna con el fin de iniciar el proceso de recuperación de la catástrofe. Los psicólogos ayudan a los que se encuentran en el lugar de la catástrofe a desarrollar sus habilidades de resiliencia y así pasar de sentirse como víctimas desesperanzadas de la catástrofe a sobrevivientes con una visión realista con relación a sus perspectivas. Este proceso puede incluir la toma de medidas orientadas a lograr objetivos concretos y vincularse con los demás a medida que aprenden a sobrellevar los desafíos logísticos y emocionales que plantea una catástrofe.

Mientras los psicólogos brindan su apoyo, pueden:
Escuchar las preocupaciones de las personas con respecto a diversos problemas tales como su hogar, sus
familiares perdidos y sus mascotas.Ayudar a las personas a manejar sus condiciones de vida temporales y a
aclimatarse a los refugios que posiblemente estén ubicados lejos de su estado natal y en distintos
ambientes.Proporcionar información sobre los recursos disponibles para satisfacer necesidades actuales
(vestimenta, atención médica, etc.); ayudar a facilitar esos contactos.Abogar por las necesidades de
determinados individuos o familias a medida que se manejan en los sistemas que se han creado para
brindarles ayuda.Ayudar a las personas a desarrollar habilidades de resiliencia entablando vínculos con
familiares y amigos que también han sobrevivido o que no se han visto afectados por la catástrofe; aceptando que ese cambio implicará una experiencia continua; manteniendo una actitud esperanzada y ayudando a las personas a desarrollar sus propios planes de recuperación personal.Escuchar las preocupaciones de los padres obre cómo sus hijos se recuperarán de la catástrofe y manejarán los desafíos que tendrán que afrontar (por ejemplo, nuevas escuelas, etc.)Contribuir con la resolución de conflictos y problemas entre los residentes de los refugios, entre los familiares y entre los voluntarios y el personal.Ayudar a las personas a manejar las otras tragedias que puedan estar sucediendo simultáneamente a las secuelas de la catástrofe (como por ejemplo la muerte o la enfermedad de un familiar no afectado por la catástrofe).Enseñarles a las personas que es normal que los sobrevivientes de catástrofes presenten una serie de reacciones comunes. Algunas de estas son: miedo, recuerdos, pesadillas, emociones de irritación y/o retraimiento y confusión.Asegurarles a las personas que es posible recuperarse de una catástrofe y llevar adelante una vida plena y gratificante.Al trabajar con niños: Hay que advertir y apoyar estrategias positivas de afrontamiento; ayudarlos a restablecer vínculos con otras personas; ayudarlos a encontrar maneras de colaborar con los demás; ayudar a las familias a restablecer las rutinas y estructuras familiares; recordarles a los niños y a las familias la importancia de tomarse descansos con relación a sus esfuerzos de recuperación y otras actividades saludables de cuidado de sí mismo; así como también el uso de libros para colorear relacionados con la catástrofe Suministrar información sobre cómo y dónde buscar asistencia a más largo plazo.

Referencia - borrador de la Cruz Roja Estadounidense sobre Fundamentos del Manual sobre Salud Mental

ante Catástrofes.

Especial agradecimiento a la Dra. Rosemary Schwartzbard por su revisión y sugerencias editoriales.

(c) 2007 Asociación Americana de Psicología