miércoles, 4 de noviembre de 2015

La voz de la Experiencia

    La voz de la Experiencia en radio UMH

 Nuestra propuesta con este programa de radio es derribar prejuicios y proponer una nueva visión hacia las personas mayores, ligada a su experiencia, centrada en la persona y no en sus años. 
Porque los mayores de hoy han cambiado y es el momento de debatir sobre qué futuro queremos, y sobre qué debemos hacer para la construcción de una sociedad intergeneracional 
En “La Voz de la Experiencia” tenemos la posibilidad de volver a repensar el futuro contando con  ciudadanos de todas las edades. Para los mayores, pero sin duda también para los jóvenes 
 Escúchanos en este  podcast   La Voz de la experiencia



http://radio.umh.es/files/2015/10/131015-Programa-LA-VOZ-DE-LA-EXPERIENCIA.mp3

lunes, 14 de septiembre de 2015

Stop acoso escolar

Cada vez que se inicia un curso tenemos la misma y triste historia respecto al acoso escolar. En  mi trabajo en una unidad de salud mental de niños y adolescentes , puedo comprobar a diario la cantidad de niños con problemas serios que han padecido o padecen acoso escolar  No es tontería, no es un hecho aislado, ni cosa de críos, es un problema real con mucha trascendencia en la salud mental del menor 
 Hay que hablar con valentía de los aspectos del acoso entre iguales, que significa, las características del acosador y de la víctima,  las consecuencias lamentables del acoso, y para mí la parte más importante, la prevención y la intervención con el acosador. Los padres cuando trato el tema son  bastante escépticos en que se pudiera hacer algo al respecto, refiriéndose a una especia de pacto de  silencio y un no hacer o mirar a otro lado por parte de la comunidad educativa. Puede ser que como ocurre con cualquier tema de violencia  , todos queramos mirar para otro lado , y especialmente cuándo la violencia la ejercen menores  pero la experiencia en estos temas me dice  que nombrar a las cosas por su nombre , decir que un niño acosa y no estigmatizar a nadie  es muy eficaz . Lo que se nombra existe, y al parecer el acoso en los centros  está , aunque no queramos reconocerlo. Para  prevenir, lo más inmediato es reconocer el problema, y decidir  que no toleramos el acoso, venga de quien venga, que nuestros colegios  e institutos están libres de acoso y que se convive de manera pacífica. Para ello todos estamos comprometidos, y tendremos actitud de colaboración, por eso  Stop acoso en nuestros centros

martes, 13 de enero de 2015

Pasta a la "cellentana" Relato culinario

La vida nos había cambiado desde hacía algo más de un año. Después del accidente de tráfico, se hizo todo cuesta arriba... ¡Uf! tener que retomar las recetas y volver a guisar. Además, la situación económica, ahora que no trabajaba, me hacía ingeniar menús asequibles.
Alejandro ya no se quedaba a comer al colegio, así que al mediodía empezaba mi tarea que, con el tiempo, se iba haciendo más agradable.
Hoy toca pasta con alcaparras y anchoas. Mientras llegan a casa, pongo la olla en agua y un chorrito de aceite de oliva; y cuando rompe a hervir, el farfale ¡Qué bonito, son mariposas! Mejor cambiar los macarrones por algo más poético.
Pongo la radio y escucho a Azzurro de Celentano. "Oigo silbar sobre los tejados" Dice Adriano mientras los fogones de mi cocina azulean como su tarde.
El agua hierve, y la pasta, ya está "al dente". La retiro y en la sartén frío el tomate rallado; unos tomates maduros; rojos; sabrosos. Al menos un kilo.
Burbujea el tomate, y el rico puré va cogiendo la consistencia deseada. "A fuego lento se hace mejor", pienso.
Mientras, me asomo a la ventana a esperar. Oigo a los niños que llegan de la escuela...
Añado al sofrito una cucharada grande de alcaparras. Alejandro dice que no le gustan, pero yo siempre le digo que las aparte.
La salsa está casi hecha. Troceo las anchoas. Con una lata es suficiente. Me gusta que estén lustrosas y . Mmmm (en aceite de oliva).
¡A la sartén!
Sigo rallando un poco de queso que quedaba en la nevera. Me como un trocito. "Qué bueno". Llaman a la puerta. Es Alejandro, que llega y pregunta "¿qué hay de comer?".
Pasta con anchoas.
Vale, pero eso verde no me lo pongas.

jueves, 8 de mayo de 2014

Stop acoso escolar


  El pasado día tuve ocasión de impartir una charla a unos  padres del Instituto Clara Campoamor de Elche sobre acoso escolar. Sinceramente me sorprendió que eligieran este tema para informarse   Les animé por haber tenido la valentía de tratar un tema tabú en el ámbito escolar.

El grupo de padres y madres implicado y comprometido como todos los que asisten a las charlas de padres, me dio a entender que estaban especialmente sensibilizados con el tema. Tocamos los aspectos del acoso entre iguales, que significa, las características del acosador y de la víctima,  las consecuencias lamentables del acoso, y para mí la parte más importante, la prevención y la intervención con el acosador. Los padres parecían bastante escépticos en que se pudiera hacer algo al respecto, refiriéndose a una especia de pacto de  silencio y un no hacer o mirar a otro lado por parte de la comunidad educativa. Puede ser que como ocurre con cualquier tema de violencia  , todos queramos mirar para otro lado , y especialmente cuándo la violencia la ejercen menores  pero la experiencia en estos temas me dice  que nombrar a las cosas por su nombre , decir que un niño acosa y no estigmatizar a nadie  es muy eficaz . Lo que se nombra existe, y al parecer el acoso en los centros  está , aunque no queramos reconocerlo. Para  prevenir, lo más inmediato es reconocer el problema, y decidir  que no toleramos el acoso, venga de quien venga, que nuestros colegios  e institutos están libres de acoso y que se convive de manera pacífica. Para ello todos estamos comprometidos, y tendremos actitud de colaboración, por eso  Stop acoso en nuestros centros

jueves, 16 de enero de 2014

El apoyo al cuidador ,una necesidad sanitaria



amor




Nuestra sociedad avanza hacia un crecimiento establecido de la población de la tercera edad, con un grado mayor o menor de dependencia. Si a esto añadimos la incorporación de la mujer al trabajo con horarios exigentes, tenemos que la figura del cuidador tradicional, que recaía en la mujer como principal agente, ha sido desbordada y vive estos cuidados con temor, ansiedad y preocupación, provocando en muchas ocasiones que el cuidador claudique ante esta dura tarea. El estrés que ocasiona la tarea de cuidar ha sido ampliamente documentado en múltiples estudios referidos principalmente a cuidadores de enfermos de Alzheimer, esquizofrenia y otros trastornos mentales.
Considerando al cuidador como  la persona que atiende las necesidades de salud - en sentido amplio - de la persona dependiente a lo largo de todo el ciclo vital. Un cuidador puede realizar su actividad durante la etapa infantil, en la madurez o en la senectud. Es, por tanto, necesario proporcionar un soporte de apoyo a este colectivo que tanto bien aporta a la sociedad y que, con su esfuerzo y dedicación generosa, cubren las necesidades de las personas las dependientes
SOPORTE SOCIAL          
El apoyo social representa el recurso social más importante con el que superar las adversidades que acompañan a los acontecimientos vitales estresantes. El apoyo social atiende a una multiplicidad de dimensiones, una definición que las recoja ha de ser necesariamente laxa. Por este motivo, la definición aportada por Lin (1986) es una de las más comprensivas y aceptada. Este autor concibe el apoyo social como provisiones instrumentales o expresivas, reales o percibidas, dadas por la comunidad, redes sociales y amigos íntimos. Esta definición recoge tres tipos de apoyo social que aparecen fundamentalmente en todas las clasificaciones de este constructo: emocional, tangible o instrumental e informacional (Barrón, 1996; Shaefer, Coine y Lazarus, 1981).
El primero representa el sentimiento de ser amado, la seguridad de poder confiar en alguien y de tener intimidad en esa persona.
El apoyo instrumental tangible o material hace referencia a la posibilidad de disponer de ayuda directa (por ejemplo, cuidar de la casa cuando uno se ausenta, cuidar de un familiar, etc.). La última de las funciones, consiste en la provisión de consejo o guía para ayudar a las personas a resolver sus problemas. Así, cuando las personas se enfrentan con un problema que no puede resolverse de un modo fácil y rápido, tratan de buscar información acerca de su situación, posibles modos de solucionarla o recursos adecuados para disminuir los perjuicios que les ocasiona. En este proceso de búsqueda de ayuda, las redes sociales representan un importante punto de referencia para las personas necesitada (De Paulo, Nadler y Fisher, 1983).

LA TEORÍA DEL EFECTO AMORTIGUADOR
Defiende que es precisamente en aquellas condiciones en las que la persona se ve sometida  a estrés, cuando el apoyo social ejerce su influencia sobre su estado anímico de salud y bienestar generales. Esta teoría señala dos efectos principales derivados de la disposición de apoyo social (Barrón, Lozano y Chacón, 1988). De acuerdo con el modelo transaccional de Lazarus y Folkman (1986), el apoyo social actuaría tanto sobre la evaluación primara como secundaria: sobre la primera, la provisión de soporte de otras personas ayudaría a redefinir la situación estresante como menos dañina o amenazante. En cuanto a la valoración secundaria, el disponer de los recursos aportados por su red (tanto emocionales, como instrumentales o de información) aumenta la percepción de su capacidad de hacer frente a la situación promoviendo conductas saludables en el sujeto que le ayudan a reducir las reacciones negativas ante el estrés (Cutrona, 1986).
En un estudio longitudinal llevado a cabo por Berkman y Syme (1979) durante nueve años, estos autores encontraron, que las personas con menor apoyo social tenían una probabilidad de morir durante ese período de casi tres veces superior a la de aquellos que disfrutan de una mayor vinculación social. Este mismo patrón de resultados se ha observado en estudios como el realizado en la comunidad de Tucumseh en Michigan (House, Robbins y Metzner, 1982), en Seattle (Bosworth y Schaie, 1997), o en otros llevados a cabo con muestras de otros países como Suecia (Orth-Gomer y Jonson, 1987), Japón (Sugisawa, Liang y Liu, 1994) o Dinamarca (Avlund, Damsgard y Holsteins, 1998).
Son de destacar las hipótesis aportadas por Berkman (1985) en cuanto a los posibles mecanismos que puedan mediar la relación negativa entre el apoyo social y morbilidad / mortandad. Este autor destaca los siguientes:
1.      Las personas que disponen de mayor apoyo tienen también la posibilidad de obtener mejores cuidados médicos.
2.      La mayor disponibilidad de apoyo supone una mayor provisión de ayuda directa proveniente de la propia red, lo que se traduce en un mejor estado de salud.
3.      La red social actúa como modelo para la adquisición de conductas saludables que disminuyen el riesgo de padecer enfermedades.
4.      La disponibilidad de apoyo social actúan a nivel fisiológico aumentando las defensas del sujeto y de esta manera su inmunidad frente a determinadas patologías.



lunes, 25 de noviembre de 2013

25N Dia Internacional contra la violencia de género.Revisando una ley





La ley de Marga
En estos 25 años de práctica profesional en el ámbito de la psicología clínica, he tenido ocasión de atender a muchas mujeres que han acudido a consulta. Cuando a mediados de los años noventa, una mujer tenía cita en salud mental con múltiples síntomas psicosomáticos y ansiedad generalizada como diagnóstico principal, sabíamos que era un caso habitual del psicólogo.  Entonces no existía la Ley de protección integral a víctimas de violencia de género. Ni siquiera se hablaba de violencia de género, como mucho se incluía como circunstancias añadidas el maltrato o “dificultades en la relación marital”. 
Volviendo la vista atrás me doy cuenta que aquellas mujeres que reiteradamente acudían a consulta con síntomas similares, remitidas desde psiquiatría y sin mejoría en el tiempo, eran lo que hoy consideraríamos víctimas de violencia de género.
Puedo hablar de Margarita, una mujer menuda de mediana edad que relataba sus dificultades con su familia y en el que el tema principal era “que nadie la valoraba”.  Esta queja inespecífica la  ejemplificaba en diversas situaciones domésticas de su quehacer cotidiano –era ama de casa exclusivamente- . “Si hago la comida, nadie lo reconoce. Cuando todo va bien, perfecto, pero si Marga está mal todo es culpa mía”, alegaba la paciente.  Jamás hablaba de malos tratos, o de la violencia que sobre ella ejercía su marido. Todo parecía recaer en ella y en sus extrañas manías.  Un día que acudió su marido a consulta, me di cuenta de la violencia verbal que la mujer recibía y la coacción sobre Margarita.
En un intento por mi parte de limitar su agresividad verbal y poner coto a su actitud,  se marchó de la consulta echando pestes. En la siguiente sesión apareció Marga con un moratón en el brazo y en la cara, y me dijo que “el cafre de su pareja” le había comentado “este para ti, y este para la psicóloga”.  Con sendos golpes nos había victimizado a las dos; a mí moralmente más de lo que él pudiera imaginar.
Con este caso y otros muchos más que en aquella época ocurrieron, quiero explicar que la desgracia del maltrato a la mujer por parte de su pareja es tan antiguo como el mundo, pero en España empezamos a ponerle nombre y a tomar medidas a partir de 2004; año en el que apareció la Ley de protección integral sobre violencia de género.
No quiero decir ni mucho menos que esta norma haya sido una panacea, ni siquiera que haya hecho disminuir la incidencia de casos, pero reconozco que ha habido un antes y un después. La sociedad se ha concienciado; las víctimas pueden reclamar y el maltratador puede ser señalado como tal y, muy lentamente, la víctima puede dejar de sentir que está sola.
Personalmente, con esta ley y su clarificación del concepto de violencia de  género, he iniciado mi particular cruzada. A través de los aspectos psicológicos y criminológicos de la violencia hacia la mujer, he podido hacer llegar a distintos colectivos el conocimiento de esta triste realidad que he conocido desde distintos ámbitos. He hablado de las diversas teorías que explican el fenómeno; de las características de la víctima, de las tipologías del maltratador, de qué es el maltrato…
El apoyo a la víctima ha sido prioritario, bien atendiendo casos concretos tan terribles como el relatado,  bien formando colectivos y mujeres o concienciando a mi entorno profesional de la crudeza del maltrato.
No quiero ponerme mérito ninguno, porque me siento impotente ante este hecho como el caso  de Marga. A mí también me golpea cuando una mujer sufre malos tratos y no puede ni sabe cómo recibir ayuda, y sigo abogando por paliar la soledad y el miedo de las personas que sufren la violencia del maltratador. 

Queda mucho por hacer por parte de colectivos- profesionales de la seguridad y sanitarios, gobernantes, medios de comunicación y población en general -implicados en el tema, que siguen manifestando su falta de sensibilidad al no emplear el esfuerzo suficiente  en  ayudar a  las víctimas.  
 Fuente :aportación personal al Libro de Chesca Llorens "Una Isla silenciosa"  editorial Walking away Library  Pictografía (2013)   Colección  www.nobelbook.com

lunes, 11 de noviembre de 2013

Diabetes e intervención psicológica

              


La diabetes es una de las enfermedades crónicas que más requieren la colaboración de la psicología para ayudar a que la persona se adapte al tratamiento y favorecer una buena     evolución. Muchas son las variables psicológicas que pueden incidir en la diabetes  entre ellas el estrés, y algunas características psicopatológicas  de los pacientes como la  depresión, que si se ha mostrado que es un factor que empeora el control de glicemia.
Las características de personalidad  también influyen en el control metabólico. Se ha demostrado que las personas con alta evitación del daño y dependencia de la recompensa, responden peor al control de la glucemia. En este caso concreto estas características de personalidad dificulta la relación  paciente – sanitario y el seguimiento continuado de pautas de tratamiento. Algunas alteraciones de personalidad  tales como inestabilidad emocional,baja autoestima,relaciones basadas en dependencia; facilidad para el descontrol de impulsos y dificultades para tolerar la frustración, complican  el control de glucemia  en el paciente

La adaptación a la enfermedad  incluye aspectos dinámicos en el que influyen tanto la personalidad del paciente como la relación familiar y del entorno.
 Las variables que predicen una adaptación eficaz  a la enfermedad son entre otras : 

  • La atribución del paciente sobre los síntomas, gravedad,costes-beneficios del tratamiento y percepción de autoeficacia hacia el tratamiento.
  • El nivel de ansiedad.
  • Estrategias de afrontamiento adecuadas.
  • Apoyo socia.l
La evaluación se realizara sobre estos aspectos, a través de cuestionarios  de percepción de  autoeficacia, estrategias de afrontamiento;análisis de atribuciones  sobre el control de la enfermedad  y escala de apoyo social
El tratamiento adecuado se planificará en función de las características de personalidad, el nivel de adaptación y el manejo de estrategias de afrontamiento.
El tratramiento una vez recabados los datos de la evaluación  es el que
yo aplico en consulta: Reestructuración cognitiva y resolución de problemas ante los pensamientos catastrofistas hacia la enfermedad.
Ante altos niveles de ansiedad , la relajación muscular.
Las situaciones amenazadoras respecto a la enfermedad se resuelven eficazmente con técnicas de habilidades sociales y entrenamiento en asertividad, así como el entrenamiento en autoobservación para detectar los riesgos que pueden llevar a una actuación inmediata  (como es el caso de  la hipoglucemia).